HISTORIA
DE FUENTES

aaaAunque
durante la Edad de Hierro llegase a constituirse algún pequeño
poblado en las inmediaciones, según se constata por el yacimiento
encontrado, la actual localidad de Fuentes surgirá en los momentos
posteriores a la reconquista de Cuenca por Alfonso VIII a los musulmanes,
allá por el 1177. Situada entre ricos manantiales entre los
cerros de Santa Magdalena y San Macario, abasteciéndose sobre
todo de la fuente de San Sebastián, origen de numerosas leyendas.
Sin embargo, cuando Fuentes alcanza prosperidad y comienza su sentimiento
de poder e independencia va a ser con Felipe II quien, siguiendo las
indicaciones
de su antecesor Carlos V, concede el Título de Villa un 2 de diciembre
de 1557, según documento fechado y firmado en la Chancillería
de Valladolid. La población ha aumentado hasta alcanzar los 259 vecinos.
Con este acontecimiento se pretende, por parte de la Corona, "… aliviar
las fatigas, molestias y vejaciones que los vecinos de esta aldea de Cuenca
tienen que soportar ", en base a no tener jurisdicción civil ni
criminal, teniendo que alcanzar y abandonar sus campos para asistir a sus juicios.
Por ello, la concesión de Villa va a permitir obtener los privilegios
y exenciones establecidas, pudiendo tener pastos y dehesas propios, nombrar
dos alcaldes ordinarios, alguacil, regidores, justicias, y que, "… halla
horca, picota, cárcel y cepo".
La localidad va a tener paz y tranquilidad a lo largo de los siglos XVII y
XVIII, turbada solamente en el siglo XIX con el desarrollo de las guerras carlistas.
Habitan por entonces unos 508 vecinos, poseyendo hospital y fábrica
para la elaboración de carbón.
Su estructura urbanística gira en torno a su iglesia parroquial que
fue construida en el siglo XV, aunque alcanzará su mayor esplendor allá por
el siglo XVI.
En
la actualidad la población
de Fuentes se dedica principalmente a la agricultura, ganadería,
industria y servicios.
A unos cinco o seis kilómetros de la población, se encuentran
las Torcas del Aguila, el Torcazo y la llamada del Tío Regalo, conformando
un paisaje idílico, donde la sabina da vida a ese cromatismo de ensueño.
La leyenda nos dice que en la Torca del Agua, cuando el agua caída la
llenaba y el caudal llegaba a la altura del nido del águila, el agua
rompía la " nava ", provocando un paisaje pantanoso que se
divisaba desde el puerto del Rocho.
Hacia el otro lado de la población, el complejo lagunar de Fuentes nos
adentra en el simbiótico mundo del agua y la roca. La Laguna del Ojo
de la Corva, la de los Cedazos o la laguna Negra, llamada así por el
color de sus aguas en determinados momentos del año, dan vida a numerosas
leyendas que incitan al misterio y la fantasía.
Alrededor de estos " grandes charcos de agua dulce ", el paisaje
de los trigales, cebadas y girasoles, dan el tono cromático de la estación
climática que toca por turno.
NOTA: Toda
la información sobre la historia de FUENTES así como
algunas imagenes han sido tomadas de la siguiente dirección
web de un vecino de Fuentes.
http://perso.wanadoo.es/migueleja/fu.html